Archivo del blog

domingo, 17 de septiembre de 2017

La falacia del #derechoadecidir #cataluña #espana Rosa Diez #UPyD




https://youtu.be/B38z79anrYg

Publicado el 16 oct. 2013 por UPyDMedia

Discurso de la diputada Rosa Diez, desenmascarando la falacia del "Derecho a decidir" de los nacionalistas catalanes, en unos términos ahora mas importantes que nunca.

Transcripción: Ana Julia Mena

Señor ministro, en el nombre del Grupo Parlamentario de Unión Progreso y Democracia,
interpelo al Gobierno de España para pedirle que actúe ante un fraude legal y constitucional que se esconde tras la falacia del "derecho a decidir" al que apela el nacionalismo catalán para dinamitar el Estado.


Vivimos, señorías, un tiempo de mentiras del nacionalismo catalán, si me permite, de cobardía, del Gobierno de España, que afronta el reto del secesionismo, como si fuera, una cuestión, una mera cuestión administrativa.


Los nacionalistas, invocan el "derecho a decidir" de los menos para excluirnos a los más, de ejercer nuestro derecho a decidir. Los nacionalistas hablan de "respetar la democracia" cuando lo que se pretende, lo que pretenden, es vulnerar el orden constitucional, la propia democracia.


Traigo a las Cortes Generales el debate sobre la falacia del denominado "derecho a decidir" porque no renunciaré nunca a defender el derecho de todos los ciudadanos españoles a decidir sobre nuestro futuro, que es inseparable del futuro de nuestro país.


Traigo a las Cortes Generales este debate, ante la falta de liderazgo del Gobierno de la Nación y del partido que lo sustenta. Traigo a las Cortes este debate ante la falta, también, ante la ambigüedad del principal partido de la oposición.


Traigo aquí este debate porque ningún colectivo ,ni cultural, ni religioso, ni étnico, ni ideológico, puede estar por encima del derecho de los ciudadanos que componen ese colectivo. Como nos recordaba hace unos días, el profesor, José Varela Ortega, parafraseando entonces, el discurso del diputado de origen catalán Antoni Capmany, traigo a las Cortes el debate porque aquí, en estas Cortes, no hay provincia, aquí no hay más que Nación; aquí hay diputados elegidos por, y no diputados de... Aquí somos todos Diputados Españoles.


Traigo aquí el debate porque aquí reside la soberanía nacional, porque estas Cortes son responsables de frenar lo que el nacionalismo pretende hacer en Cataluña: Que no es otra cosa que proclamar unilateralmente la ruptura de España y convertir en extranjeros en su propia tierra a la mitad de los catalanes y al resto de todos los españoles.


Ya sé que resulta difícil desmontar mitos o responder racionalmente a un discurso emocional, cuasi religioso, que es el que sostiene las mentiras del nacionalismo. No cometeré, pues, el error de contestar a un discurso emocional con otro igualmente emocional, porque en esta cuestión no hace falta más nacionalismo sino más democracia y porque la democracia no está para proteger los sentimientos de los ciudadanos, que son de cada uno de ellos, la democracia esta para proteger los derechos de todos los ciudadanos.


En primer lugar, y sólo para que quede constancia, desmontemos la primera mentira que soporta el victimismo del nacionalismo frente a España: 

"España nos roba" dicen los nacionalistas catalanes. Pues no, España no roba ni a Cataluña ni a ningún otro lugar de los territorios que la componen. Los impuestos son individuales, los pagan cada uno de los ciudadanos; ciudadanos libres e iguales ante la ley, que son los titulares de derechos y deberes en cualquier democracia moderna.

Y la reivindicación nacionalista de organizarnos en tribus que detentan derechos, por encima de los derechos de los ciudadanos no es, no seria, sino el retroceso a las sociedades pre-democráticas.

Y en segundo lugar, desmontemos aquí en las Cortes Generales el discurso sobre el derecho a decidir, que es la falacia con la que pretender sumar voluntades.


Por cierto, que todo este debate me recuerda mucho aquel que vivimos con el llamado Plan Ibarretxe, que murió, quiero recordárselo al gobierno, murió cuando llegó a estas Cortes en febrero del año 2005.

También en aquel plan se apelaba al derecho a decidir del pueblo vasco, que llevaba según los nacionalistas vascos, 8000 años, creo que dijeron, sin poder expresarse. Los nacionalistas catalanes no van tan lejos, pero apelan a lo mismo, pero en lo sustancial El Plan y La Vía son como dos gotas de agua.


Vayamos a la cuestión sobre "el derecho a decidir": 


Miren señorías, señores del Gobierno, señor Ministro, los catalanes, como los vascos y el resto de los españoles, llevamos ejerciendo nuestro derecho a decidir desde que en España hay democracia. Lo ejercemos cada vez que vamos a las urnas, y elegimos a nuestros representantes a nivel local, autonómico, nacional o europeo. ¿Hay derecho a decidir? ¡Claro! Pero, derecho a decidir de todos los españoles, que insisto en democracia, se ejerce, cada vez que se va a la urna. Incluso cuando se decide no ir. Derecho a decidir, si, de todos los españoles. Ejercemos el derecho a decidir dentro los límites que establece nuestra Constitución, que como cualquier constitución democrática del mundo regula también, como no podría ser de otra manera, sobre qué se puede y sobre qué no se puede decidir y cual es él ámbito para hacerlo.


La cuestión no es pues, que los catalanes no hayan podido decidir. La cuestión es que lo que los nacionalistas catalanes pretenden, es cambiar la estructura del Estado al margen de todos los españoles. De eso estamos hablando: De que los nacionalistas catalanes, pretenden cambiar la estructura del Estado al margen de la voluntad de todos los españoles. Lo que los nacionalistas catalanes pretenden, es quitarnos al resto de los ciudadanos españoles el derecho a decidir sobre la estructura territorial del Estado. Lo que los nacionalistas catalanes pretenden es cambiar el sujeto de soberanía, modificando de facto el articulo 1.2 de la Constitución. El que proclama que: 



"La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan, todos los poderes del Estado".


Lo que los nacionalistas pretenden es, señorías, un GOLPE DE ESTADO "DEMOCRÁTICO", si, un golpe no sangriento, pero igual de violentador, del orden constitucional. Porque la Constitución puede cambiarse, naturalmente, pero con arreglo a las normas que la propia Constitución contiene. Porque, por eso, el lugar para debatir, sobre el denominado "Derecho a decidir" , sobre esa falacia, con el que el nacionalismo catalán quiere violentar las normas del Estado de Derecho, debe producirse, el lugar para el debate, debe producirse, en esta Cámara, que es, insisto, en la que reside la soberanía nacional. Es a estas Cortes, a la que les corresponde, abrir o no, un proceso constituyente, sobre el que debe pronunciarse todos los españoles. Y es a estas Cortes, a las que les corresponde, cerrar, un proceso de hurto de derechos, que es lo que se pretende, con la llamada Vía Catalana. Si. Un proceso de hurto de derechos, a todos los ciudadanos españoles, que es lo que pretende la llamada Vía Catalana.


Una vía hacia hacia la ruptura de la convivencia entre conciudadanos. Una vía para obligar a los ciudadanos a renunciar a parte de lo que son. Una vía que pone la identidad (signifique, eso, lo que cada cual quiera que signifique..) la identidad por encima de los derechos de los ciudadanos. Una vía que expulsaría a los catalanes de España y de Europa. Una vía, que como todas las vías catalanas, hemos descubierto, es una vía de pago: Nueve Mil Trescientos Cincuenta y Siete, coma, Siete millones de euros.


Todos los españoles, también los nacionalistas, merecen, que el Gobierno de una respuesta democrática a ese pulso al Estado. Y el silencio, señor Ministro, no es la respuesta que necesitamos. 

Ante tanta mentira, ante tanta inseguridad, ante tanta tensión que divide familias y grupos de amigos. ante tanto sentimentalismo enfermizo, fatuo y acomodaticio, el Gobierno debe actuar.

Actuar, es mas que decir, que exigirán que se respete las leyes ¡Faltaria mas! Actuar es algo mas que esperar, a ver si escampa. Actuar no es negociar bajo manga, el precio que estamos dispuestos a pagar por el chantaje. Actuar es defender el Estado, que es mucho mas que defender un mapa. Actuar es defender la unidad de la Nación Española. Si, defender la Unidad de la Nación Española, no como un valor sentimental, sino como el único instrumento, capaz de garantizar la igualdad de todos los españoles.


Nuestro grupo defiende la integridad territorial de España, aquí en esta Cámara que es donde reside la Soberanía Nacional, porque defender la Unidad de la Nación Española, es defender la integridad de derechos de todos los ciudadanos. Una integridad de derechos que nadie, en nombre de ningún pueblo, historia, o fuero, puede parcelar. Ningún derecho nos puede ser parcelado.


Los nacionalistas decidieron en el Parlamento Catalán, que el conjunto de los españoles, teníamos que renunciar al ejercicio pleno de nuestros derechos como ciudadanos. El Gobierno debe contestar a esa tropelía, porque los españoles no hemos delegado en nadie nuestro derecho a decidir sobre el futuro de nuestro país. Y por eso para proclamar la vigencia de esos derechos, traemos hoy aquí el debate, aquí, a las Cortes Generales.


La Vía Catalana, como antes lo fue el Plan Ibarreche, es inconstitucional, no porque asuma competencias que no les corresponden a una autonomía, no, la Vía Catalana es anticonstitucional, porque es democrática, porque cercena derechos de todos los ciudadanos, porque impone la visión de una parte sobre los derechos de todos.


La Vía Catalana es anti democrática, porque como dije, nadie puede convertir en extranjero en su propio país, a uno de sus conciudadanos. Ni a los catalanes se les puede convertir en extranjeros en el resto de España, ni a los españoles, al resto de los españoles, se nos puede convertir en extranjeros en Cataluña.


La Vía Catalana es anti democrática, porque nadie puede privar a nadie, en nombre de nada, de ejercer sus derechos como ciudadano. Lo que es de todos, lo decidimos entre todos. Y el futuro de España, nos compete a todos los españoles. A los catalanes, también. También, pero no solo. Y nunca en nombre de todos.


Insisto, las leyes están para cumplirlas. Sin el imperio de la ley, no hay democracia, ni hay libertad. Y el camino para cambiar una ley, cuando no nos gusta, no es suplantar la soberanía nacional, sino conseguir mayoría, allá donde reside esa soberanía, osea aquí, en las Cortes Generales.

Por eso, ante este embiste anti democrático, Señor Ministro, le pregunto al Gobierno. ¿Que piensa hacer para proteger a los españoles de aquellos que nos quieren arrebatar nuestro derecho a decidir el futuro de nuestro país, y también el futuro de nuestros hijos?
Reacciones:

1 comentarios:

Publicar un comentario